CLARA Y LA PENUMBRA

Trama sorprendente: seres humanos que son lienzos (el hiperdramatismo se llama). Pero no cualquiera puede ser un lienzo, se ha de valer para ello y todos desean ser un gran lienzo para llegar a la inmortalidad a través de un pintor que con ellos desarrolle su obra maestra. Obviamente, hay todo un mundo asociado a este arte (galerías de arte donde se exhiben, compra/venta de obras, cuadros de interior y obras de exterior) y también un submundo ilegal con humanos que son objetos (mesas, sillas, lámparas, ceniceros...). Y ahora que ya tengo tu atención.....

Es en realidad un gran thriller, alguien está destruyendo obras de arte del mismo pintor Van Tysch, uno de los más afamados genios del arte quien. además, esta ultimando los detalles de una nueva y tremenda exposición en Amsterdam basada en los cuadros de Rembrandt.
Tanto la policia como los propios expertos en seguridad de la Fundacion de Van Tysch persiguen al asesino pero parece ser una sombra o un fantasma y siempre parece ir paso por delante como si alguien de la propia Fundación le estuviera ayudando con información confidencial.

550 páginas en la edición de bolsillo que no he podido dejar de leer (2 días he tardado). El primer capítulo ya estás dentro del mundo que te plantea el autor y ya no puedes escapar, a pesar de que te está planteando algo tan extraño y desconocido como el hiperdramatismo y sus técnicas (que no deja de ser tan raro como lo que planteaba en El Cebo, otro libro que también me encantó de este autor)

Como curiosidad, he encontrado que en Madrid hay una Galería de Arte en Vivo por si os quereís acercar y haceros una idea de esto de forma más directa. Os dejo de todas formas unas fotucas que están en su web:
ya os dije que había lámparas.....(Formiphilia lo llaman, que es la filia de convertir el cuerpo humano en mueble)





Cuando me acerqué a Madrid tendré que ir a visitar tan peculiar lugar.

Y volviendo a la novela, Somoza tiene una imaginación desbordante. La forma de escribir o de llevar la historia te puede gustar más o menos o considerar que a veces se pasa con los detalles y la historia pierde acción, pero lo que dudo mucho que nadie pueda negar es la imaginación de este hombre.